La vista semanal
El color te dice qué semana tienes sin que leas nada
Una semana con cinco primeras sesiones no se trabaja igual que una con cinco seguimientos. Cada cita se pinta según el tipo de sesión, así que la carga de la semana se lee en dos segundos: dónde se apretó la agenda, qué día quedó libre, cuántas personas llegan por primera vez.
- Color por tipo de sesión: primera vez, seguimiento, carta natal, lectura puntual.
- Ves la semana completa, no solo el día de hoy.
- Los huecos reales quedan a la vista cuando alguien te pide hora.
- El sistema ordena las horas; qué pasa dentro de esa hora sigue siendo tuyo.
Agendar rápido
Anotar una cita no debería costarte un formulario entero
Cuando alguien te escribe "¿tienes el jueves?", no necesitas abrir el registro completo de una sesión. Hay una ruta liviana para eso: eliges persona, día y hora, y listo. El formulario largo — tirada, notas, pago, seguimiento — aparece después, cuando de verdad hay algo que registrar.
- Agendar y registrar están separados a propósito: dos momentos distintos del día.
- Si la persona todavía no existe en tu sistema, la creas ahí mismo.
- Sirve para agendar de a una mientras respondes mensajes, sin salir de lo que estabas haciendo.
- Lo que agendaste queda esperando: al terminar la sesión, ese mismo bloque se completa con lo que pasó.
Día o semana
Pensada para mirarla desde el teléfono
La agenda casi nunca se revisa sentado frente a una pantalla grande. Se revisa en la fila del banco, entre dos consultas, antes de dormir. Por eso hay un cambio directo entre ver el día y ver la semana: el día para saber qué viene ahora, la semana para saber cómo vienes.
- Cambio día/semana en un toque, sin menús.
- El sistema se instala como app en el teléfono si quieres abrirlo desde el inicio.
- Las horas se calculan en la zona horaria de tu práctica, no en la del servidor.
- Fondo claro u oscuro, para revisarla también de noche.
De la agenda a la ficha
Un toque desde la cita y estás en su historial
El problema con las agendas genéricas es que te dicen la hora y nada más. Aquí cada cita es una puerta: entras desde el bloque y ya estás en la ficha de esa persona, con lo que hablaron la última vez, qué salió y qué quedó pendiente.
- Desde la cita entras a la ficha completa, sin buscar a la persona.
- Ves la última sesión antes de que la actual empiece.
- Si trabajas con astrología, el Sol, la Luna y el Ascendente están a la vista en la misma ficha.
- Llegas a la consulta sabiendo dónde quedaron, no improvisando.
Cuando la sesión termina, se registra completa desde el mismo bloque de la agenda.
