Por qué existe esta pantalla
No pierdes consultantes por leer mal. Los pierdes porque nadie les escribió.
Casi nadie se va enojado. La persona sale contenta de la consulta, dice "te escribo", pasan cinco meses, y ya no vuelve. No fue la lectura: fue que a nadie le llegó el recordatorio de que a esa persona le debías un mensaje. Cuando llevas cincuenta o cien consultantes en la cabeza, ese recordatorio no existe.
- El olvido no se arregla con más disciplina, se arregla con un lugar que te lo muestre.
- Un consultante que vuelve una vez más al año vale más que dos consultantes nuevos.
- No es automatización de marketing: es tu lista de pendientes con nombre y apellido.
- Entras aunque no tengas sesión agendada ese día, y sales con algo hecho.
Los cuatro avisos
Qué mira el sistema mientras tú atiendes
No hay que configurar reglas ni armar embudos. El sistema revisa lo que ya tienes cargado — fichas, fechas de nacimiento, historial de sesiones y de tiradas — y levanta cuatro tipos de aviso.
- Cartas que se repiten. Cuando el mismo arcano o el mismo palo aparece en sus últimas tiradas, hay un hilo abierto que vale la pena mencionar.
- Cumpleaños. Los de esta semana, sin que dependas del teléfono.
- Los que dejaron de venir. Según la cadencia que esa persona tenía, no según un plazo fijo.
- Tránsitos con fecha. Si además trabajas con carta natal: cuándo un tránsito toca la carta de esa persona.
El mensaje
Sale escrito, pero la última palabra es tuya
Cada aviso viene con un mensaje ya redactado, en el tono que usarías tú: no predictivo, sin fatalismos. Puedes editarlo entero antes de copiarlo, y si tu forma de escribir es muy propia, guardas tu plantilla y todos los avisos salen con ella.
- Editable línea por línea antes de copiar: nunca sale nada a tu nombre sin que lo leas.
- Un botón para copiar y pegar en WhatsApp, sin integraciones ni permisos que aprobar.
- Plantilla propia si quieres que todos los mensajes suenen a ti desde el primer borrador.
- Ningún dato de tu consultante sale del sistema para redactarlo.
La rutina
Diez minutos, un día fijo a la semana
Avisos está pensado para abrirse una vez por semana y cerrarse. Ves la lista, mandas los que corresponden, descartas los que no, y el sistema se acuerda de lo que ya hiciste.
- Marcas enviado o descartado: el sistema no te repite lo mismo cada semana.
- Desde el aviso saltas a la ficha completa: su historial, su tema, sus notas.
- Si un aviso no te convence, lo descartas. Nadie te obliga a escribirle a nadie.
- Lo que envías queda registrado, así sabes si le escribiste hace dos semanas o hace dos meses.
